Los frijoles enlatados ofrecen conveniencia, ya que vienen listos para consumir o calentar, son una buena fuente de proteína vegetal, fibra, hierro, folato y otros nutrientes, y se pueden encontrar en diversas presentaciones, como refritos, horneados o de olla. Su sabor puede variar de ligeramente dulce a salado, con texturas que van desde firmes hasta cremosas, dependiendo del tipo y la preparación. Para elegir los mejores, es importante revisar la lata que no tenga daños, leer la etiqueta para conocer ingredientes como el sodio y, si es posible, enjuagarlos y escurrirlos para reducir el contenido de sodio.




